05.08.09 En camino a Köln

05.08.09 En camino a Köln

El 4 de agosto sería la partida definitiva de la banda hacia parajes nórdicos, destino Colonia (Alemania). Salíamos con saldo en contra. Shadito Mendieta, alias “Ricco Manhattan”, se encontraba incomunicado de su multimillonaria empresa florícola gracias al robo de su Blackberry de última generación. La desgracia se vería aderezada con el hurto de 800 euros y su pasaporte: Ricco Manhattan había pasado a engrosar las filas de los sin papeles ecuatorianos en tierras ibéricas.

Por mi mente rondaba el temor de la posibilidad de un final abrupto e inesperado de la gira, lo pensaba mientras caminaba por el Born en Barcelona en dirección al lugar de encuentro asignado para la salida. Teníamos que coordinar la emisión de un pasaporte en el consulado ecuatoriano en Madrid, obtener una nueva visa Schengen en el consulado Francés, y Shadito Mendieta tenía dos horas para lograrlo después de un viaje relámpago Barcelona-Madrid. Simultáneamente el resto de la banda viajaría por tierra a Colonia, una de las vans llegaría directamente al Sonic Ballroom (bar anarco-punk anti-fascista) y la otra pasaría por Frankfurt recogiendo a nuestro compañero indocumentado. Las posibilidades de un fracaso se habían disparado, era tal vez la venganza cósmica a la soberbia de nombrar “Influenza Tour” a la gira.

Suffering Shadito en el consulado ecuatoriano

Suffering Shadito en el consulado ecuatoriano

En medio de la caminata, bajo el sol calcinante del verano barcelonés, siento una mano en mi hombro, y un hombre de aspecto magrebí me pide un cigarro. Siento en el temblor de su voz y el nervio de su mirada la amenaza de un asalto. Sigo caminando mientras le digo que no tengo cigarrillos. Se me acercan 5 tipos más, la pandilla persigue a su presa. Acelero el paso, el maleante toma mi mochila con fuerza pero logro liberarme con un movimiento violento. Siento una patada en los tobillos con intención de derribarme al piso pero no llego a caer, acudo a los gritos de socorro, la pandilla y el principal agresor emprenden la huida (yo corro en dirección contraria), no sin antes lanzarme un manazo en la cara, una agresión gratis fruto de la impotencia de no lograr el asalto. Estoy feliz por haberlo impedido. Empezaba a sospechar de una maldición en contra de la banda, como la maldición de Makanaki al Barcelona (el Barcelona Sporting Club de Guayaquil en este caso). Desde la estación de Francia emprendimos el viaje hacia Alemania algo nerviosos.

Shadito esperando en el consulado ecuatoriano

Shadito esperando en el consulado

Logramos hacer el viaje en dos tramos, Barcelona-Dijon (nombre que causaba escalofríos a nuestro compañero de ruta Santiago Paladines, dada su mostazafobia), y de ahí Dijon-Colonia. Encontramos a Ricco Manhattan rebosante de alegría sentado en una acera del aeropuerto de Frankfurt, llegamos con una hora de retraso pero la logística había funcionado como un reloj suizo: teníamos el pasaporte, la visa y a Shadito con nosotros, todo esto en tiempo record, en una hora llegaríamos a Colonia y, pese a todo, la gira continuaría su feliz rumbo.

August 4 was the departing date of the band towards Nordic lands. Köln was our destiny. The odds were against us. Shadito Mendieta, also known as “Ricco Manhattan”, was incommunicated with his multimillion dollar flower business, as a thieve in Barceloneta had left him without his state of the art Blackberry. Along with his phone, 800 Euros and his passport were lost, as bad luck always strikes twice. Ricco Manhattan was now one of the many Ecuadorians who live in Iberic lands without papers.

The fear of an abrupt and sudden end of the tour filled my mind, as I walked the Born in Barcelona towards the meeting point assigned. We had to coordinate the emission of a new passport for Mendieta with the Ecuadorian Consulate in Madrid, and a new Schengen Visa with the French Consulate. After a lightning trip to Madrid, Shadito Mendieta had two hours to accomplish these tasks. At the same time the rest of the band would travel to Köln. One of the vans would go straight to the Sonic Ballroom (an anarco-punk anti Fascist bar), the other van would stop in Frankfurt, hopefully picking up our undocumented bandmate there. The odds of failure had increased, maybe a cosmic revenge for daring to call the tour “Influenza”.

In the middle of my walk, under the burning summer sun of Barcelona, I feel a hand in my shoulder from a man with an Arab look asking for a smoke. I sense in the tremor of his voice and the nervous look in his eyes the possible danger of a mug. I keep on walking and say to the man that I am out of cigarettes. Suddenly 5 more sidekicks come near me. The predators chase their prey. I pick up the pace, the robber grabs my backpack strongly but I manage to lose his grip with a sudden move. I feel a kick in my ankles with the intension of bringing me down, but I hold my ground and start screaming for help. The gang and the main aggressor begin to flee (I run in the opposite direction) not before giving me a slap in the face, a senseless aggression as a repercussion for a failed robbery. I feel happy to avoid the robbery. I was beginning to suspect someone has cursed us, something like the Makanaki spell against Barcelona (that is the Barcelona Sporting Club of Guayaquil). From Estacion de Francia we start the journey towards Germany feeling a little nervous.

We manage to do the trip in two parts, Barcelona–Dijon (name that causes horror in our trip companion Santiago Paladines, due to his mustard-fobia), and then Dijon-Köln . We find Ricco Manhattan filled with joy sitting in a sidewalk near Frankfurt Hahn airport, and although we arrived one hour late, the logistics had worked like a Swiss clock: we had the passport, the visa and Shadow back with us, all of this in record time. In one hour we will be arriving to Köln, and despite of everything having being against us in these couple of days, the tour will continue its happy path.

Yours truly,
Hugo



One Response to “05.08.09 En camino a Köln”

  1. coffee mug says:

    I liked the post and your writing style. I’m adding you to my RSS reader.

    Greetings from Tim. :)

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